martes, 14 de febrero de 2012

LA BOLSITA DEL SUPER

Recuerdo, que cuando tenía más o menos  7 años, iba al a la despensa de mi cuadra que quedaba a la vuelta de la esquina, compraba pan, leche, un sobre de café. También recuerdo cierta conducta del dueño de la despensa que en ese momento me molestaba, esté no quería darme ninguna bolsa para cargar lo que acababa de comprar, entonces lo que yo hacía era zapatear, hacer alguna que otra rabieta y volver a mi casa a buscar , la “bolsa del almacén”, que era una bolsa de plastillera con un asa para agarrarla, recuerdo que era de muchos colores y también que era muy vieja y algo sucia de tanto uso, esta bolsa era cambiada cada tanto por que se desfondaba y ya no servía para nada.
Recuerdo ir a los primeros supermercados y me parecía formidable no tener que llevar la bolsa, porque esta me parecía fea, sucia y era una “Verdadera pelada” cargar con ella. Recorríamos estos nuevos establecimientos maravillados por la cantidad de cosas que tenían, los colores, la música mientras compraba y el aire acondicionado, cuando niño ir al supermercado era sinónimo de ir de paseo.
Salíamos del supermercado “sin” la seguridad de haber ahorrado pero de todos modos felices, cargando con una gran cantidad de bolsas de polietileno, llenas de productos. Al llegar a casa, vaciábamos estas bolsas en la heladera o la mesa, y terminábamos tirando como 6 o 7 bolsas grandes a la basura, y a medida que usábamos los productos como azúcar, verduras, panificados, que vienen en bolsas individuales, nos damos cuenta que tiramos como 10 bolsas pequeñas.
Esto pasa hasta hoy en día, todos los días vamos al supermercado o al almacén de la esquina a hacer alguna compra y terminamos con una gran cantidad de bolsas de polietileno que serán desechadas en menos de 24 horas. A eso deberíamos sumarle el hábito paraguayo de poner absolutamente todo en bolsas (De esto me di cuenta solamente gracias al comentario de un extranjero), hacemos hielo en bolsita, embolsamos las empanadas de la media mañana, las hamburguesas, el remedio para el terere, la chipa para el cocido, los caramelos que se venden en el colectivo, cada cosita que compramos de cada establecimiento, tiene que ser entregada a nosotros dentro de una bolsita.
Estas bolsitas terminan una gran cantidad de veces en nuestras calles, quizás nuestro problema con las bolsas no llegue al nivel que llegó en la India, en donde llegaron a llamarle a la bolsa de polietileno como “La Flor Nacional”.  Pero el uso irresponsable de estas ya tiene en nuestro país  algunas consecuencias bastante molestas.
Me encantaría preguntarle a cada persona que tira su basura a la calle, ¿Sabes en donde termina esa basura? , bueno estas bolsas terminan en los canales de desagüe, tanto en el alcantarillado como en el de la cloaca, y si “Sorpresa” terminan por obstruir los desagües. Se podría decir que resulta casi poético que el hecho de tirar tu basura en la calle nos dé la oportunidad de oler nuestra propia inmundicia regada por el asfalto en los días de lluvia, reventando las pesadas tapas de las cloacas como un manantial de porquería a la vista y para el deleite de todos aquellos ignorantes que fueron responsables de él, aquellas personas que tiran basura en la calle y aquellas otras que conectan su desagüe fluvial con el de la cloaca.
Y sus quejas no se hacen esperar, puteando en dirección al viento, pero las leyes del Karma son ineludibles, si seguimos haciendo pelotudeces en este mundo, estas nos seguirán rebotando, y con más fuerza, tarde o temprano sentiremos el peso de nuestras acciones recordándonos nuestro pasado mal encaminado y nos daremos cuenta, más tarde que temprano, que estábamos equivocados, y que “SI” era nuestro problema.
Las bolsas de plástico son muy resistentes a la degradación y pueden convertirse en un verdadero problema ambiental, estas tardan más de 150 años en degradarse, esta basura que hacemos hoy estará por aquí muchísimo tiempo, tratemos de economizar, si compramos algo y si no es necesario no pidamos bolsas.
Que las bolsas de plástico no se conviertan en nuestra flor nacional.
NO TIREN SU BASURA A LA CALLE!!

lunes, 21 de noviembre de 2011

IDENTIDAD DESCONOCIDA


El ser humano, Homo sapiens, es un “animal”, no hay duda de ello. Somos animales  y así como la mayoría de los animales presentan adaptaciones para poder sobrevivir, nosotros también, pero de una manera diferente, nuestra mayor adaptación y nuestro mayor logro evolutivo es nuestra mente, mediante ella y nuestras manos podemos cambiar un medio hostil, casi inhabitable a tal punto de convertirlo en el sitio ideal para vivir, en lo que a necesidades biológicas se refiere.

Todo eso es facilitado enormemente por los conocimientos adquiridos de generación en generación y las nuevas tecnologías; somos capaces de sobrevivir a casi cualquier infección bacteriana gracias a antibióticos, somos  inmunes a muchas enfermedades gracias a las vacunaciones, tenemos gran cantidad de medicamentos para tratar la mayoría de las enfermedades, todas estas ventajas.
A qué viene todo esto?
Quizás mucha gente esté en desacuerdo conmigo, pero me resulta un poco pelotuda la idea de pretender que nuestros pueblos nativos continúen con su estilo de vida “natural o tradicional”, me parece que es, sin lugar a dudas, condenarles a una vida de necesidad, enfermedades y baja expectativa de vida, alta mortandad infantil. Siendo que la  verdadera naturaleza del ser humano es la adaptación, la observación de las oportunidades y la utilización de la tecnología.
La tecnología es el legado más importante de la humanidad, es lo que nos trajo hasta aquí.
Escuché a gente decir, “hay que darles sus tierras ancestrales, respetar su cultura y sus tradiciones”, y  basado en este comentario construí  toda una imagen mental, traté de imaginarme a sus ancestros, y francamente no vi ningún ancestro con plumas de colores fosforescentes en la cabeza (me encantaría saber cuáles son sus verdaderas tradiciones, no esos actos montados para turistas que siempre hacen).
Lo que si observé varias veces y me chocó de sobremanera, fueron niños pequeños desnudos con el vientre hinchado sucios de pies a cabeza, algunos tirados en las plazas del microcentro y otros corriendo entre los vehículos en movimiento, niñas de 13 años con 7 meses de embarazo pidiendo dinero en los semáforos, llevando en brazos a un hermanito, adultos alcoholizados con un solo diente en la boca, otros oliendo cola de zapatero.
Y saben que, me parece que esta imagen no va a cambiar dándole tierras y mandándoles lejos, siempre van a necesitar de asistencia, ya que la forma de vida que pretenden es una vida de necesidad, además  me parece que en la actualidad no existe ecosistema capaz de sostener el estilo de vida de recolector y cazador, sin mencionar el costo ambiental que esto acarrearía.   
Tendríamos que ponernos a pensar, y darle a esta gente lo que les conviene y no lo que quieren, porque francamente no creo que tengan idea de lo que les conviene. Basándome en lo que observé, me parece que hay que ayudarles  educándoles  o enseñándoles  algún oficio.
Por que en este momento, lo que caracteriza a nuestras sociedades indigenas, no son sus tradiciones, sino la necesidad, precariedad y el hambre.
Corrijanme si me equivoco.
Chau

lunes, 10 de octubre de 2011

YO NO SOY TORO MOCHO!!

Estoy pichadisimo, le quiero decir a toda la gente que no se fue a votar, que son un "VERDADERO LASTRE", por qué lastre? (wikipedia siempre ayuda) Ciertas clases de personas pueden convertirse en lastre en la sociedad donde interactúan debido a su carencia de aptitudes o capacidad de aporte obligando a otros a asistirles para que el sistema funcione; de este modo se convierten en una carga social o lastre. Vayan a votar lastres!! no me calienta por quien o por qué cosa. Los ciudadanos tienen que votar!! sore!!
Por suerte igual los paraguayos residentes en el extranjero van a poder votar.
Se piche quien se piche eso es lo que son. LASTRES! Esto lo posteé en Facebook.
A lo que un amigo responde: “yo no me fui a votar y no me considero un LASTRE como vos decís. Ustedes  lo que todavía son INGENUOS e inocentes, gracias a gente como vos el país sigue como esta, enriqueciendo a pocos, vamos a ver que tanto cambia nuestro país con tu voto y el del resto
Le respondí: “Aparte de lastre sos derrotista, te resignaste a la idea de que no sos capaz de generar un cambio, de que las cosas son como son y no pueden cambiar, y no vale la pena intentarlo. O sos de los que piensan, “con mi trabajo duro voy a generar un cambio”? hay mucha gente honesta y trabajadora, que negrea todos los días, no por eso la clase política va a cambiar. Lo único que puede generar un cambio en un sistema democrático es la participación activa de la gente. Y no plaguearte durante una reunión o cena, mirando las noticias o en trabajando en el escritorio de tu oficina. El voto es el único momento en el que verdaderamente se puede generar cambio, para bien o para mal, pero para eso necesitamos una sociedad más instruida en la necesidad del sufragio.
Un modelo democrático solo puede funcionar si las personas que viven en este participan activamente, acuden a votar, se manifiestan o expresan su descontento de alguna forma. La realidad es la siguiente, el hombre siempre será hombre, si tenemos arriba a desgraciados como gobernantes es porque nosotros lo permitimos, nuestra apatía es el verdugo y nuestra ignorancia el delito, que nos mantiene atados al fondo, callando las voces de los que anhelan algún cambio, de los que de alguna forma intentan lograr algo, con la incesante e inaudible voz de la pelotudez humana.
Y se convierte en un círculo interminable de desidia e ignorancia, a la mayoría de los políticos de turno no les interesa que tengas una educación cívica y capacidad de elección, y por consiguiente nunca serás instruido. Les conviene que permanezcas ignorante y en silencio, resignado a tu destino de necesidad, rabia e ignorancia.
Como ganado te  harán pastar, intentarán mantenerte dócil e ignorante resignado a tu realidad, te harán creer que no existe nada más allá del alambrado, que tu pequeño prado es todo lo que puedes obtener, te harán engordar y se alimentarán de vos, de tu sangre, confiado en que tus cuernos nunca tuvieron filo, y nunca lo tendrán, que naciste mocho igual que tus abuelos y padres que vivieron temerosos bajo el régimen del más sangriento de los capataces.
No lo permitan, mantengan sus cuernos afilados, salten el alambrado y acudan a votar, que los desgraciados sientan el filo de nuestra determinación y descontento!
ACUDAN A VOTAR LASTRES!
Chau.
 

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Líbrenme de la necesidad humana de ser careta

Llega una prima mía, con un vestido nuevo, cuyo precio elevadísimo la llevó a la artificial y penosa necesidad de endeudarse por seis meses hasta terminar de pagarlo, en cómodas y elevadísimas cuotas, y me hace una pregunta, una pregunta tramposa, una pregunta casi vil, la cual irremediablemente me lleva a mentir o a quedar como el más desagradable de los seres humanos ante esta prima mía de cuestionable buen gusto.
Ella, con enorme sonrisa en el rostro, me embosca con la pregunta “te gusta?”, y ahí empieza el problema, solamente dispongo de aproximadamente un segundo para responder, para evaluar todas mis opciones y dar una respuesta, no sincera, sino socialmente correcta. Pero como la mayoría de las veces me ocurre, mi necesidad ridícula de decir la verdad me hace dudar, y en vez de tardar un segundo tardo dos, que junto con la mueca involuntaria y reveladora de mi rostro, le hacen saber que estoy mintiendo cuando le digo “siii, esta súper lindo”.
Es importante destacar que contesté “súper lindo” el lugar de solamente “está lindo”, para intentar evitar la nueva pregunta   “en serio?”; pero bueno se armó la podrida, empieza a debatirse, se borra la sonrisa de su rostro, frunce el ceño, y corre a observar el vestido al espejo, vestido que observó cerca de tres horas en el aparador y aproximadamente dos horas en el vestidor antes de comprarlo.
Y sip, ya está, listo el pollo, en este momento soy el ser más despreciable de la tierra ante sus ojos.
En la vida social, existen momentos que irremediablemente nos llevan a mentir, la mayoría de las personas no son capaces de aceptar una diferencia de opiniones o de tomar una crítica constructivamente, se lo toman muy personal, y en nuestra sociedad todavía menos.
Las preguntas tramposas están a la orden del día y tenemos que estar preparados o afrontar las consecuencias que trae decir lo que uno piensa sin pelos en la lengua. Te gusta la comida? Te gustó la película que elegí?  Estás enojado/a conmigo? Como me veo? Porque si, aunque no lo crean muchas personas pueden resultar heridas si dicen la verdad.
Mundo de locos
Me incluyo
Chau.

martes, 27 de septiembre de 2011

Dame algo para recordar


En realidad aún no tengo la suerte de ser padre, pero si el de ser hijo, y tengo que decir que mi niñez fue bastante divertida, tengo muchos recuerdos agradables, y pocos desagradables, en casa no teníamos demasiadas cosas para jugar, pero si tuvimos bicicletas, pelotas y lo máximo de lo máximo el Nintendo. Nos pasábamos las tardes corriendo  por todos lados, molestando al vecino, a la madre del vecino y hasta al perro del vecino, que en esa época no era un caniche molesto  con pedigrí, que por cierto creo que come mejor que yo.

Nos subíamos a los árboles; nos caíamos de los árboles, nos raspábamos las rodillas religiosamente por lo menos una vez por semana, nos ponían mercuro cromo con sulfa para la herida, “naipori curita” nos rompíamos la cabeza de vez en cuando, comparábamos alcancías (cicatrices en la cabeza)  con los demás mita’is del barrio, nos hamacábamos en el parquecito hasta vomitar, nos trompeábamos de vez en cuando con el vecino, quien al día siguiente volvía a ser amigo nuestro,  jugábamos polibandi, tuka’e cañy, la bruja de los colores, metegol, 25, arco a arco, penales, curtú, trompo, casita robada, terminábamos transpirados, teñidos de rojo por la arena de la canchita, con la ropa destrozada y una sonrisa de oreja a oreja… en fin… la pasábamos de maravilla y sin muchas cosas.
Y la verdad que me parece un poco triste observar a muchos hijos de conocidos y amigos encerrados en la casa, con la niñera electrónica encendida por ocho horas, por miedo de los padres a lo que podría pasarles afuera, la verdad que yo no los culpo, pero me gustaría que esta generación de niños, tenga una niñez, por lo menos  la mitad de divertida de lo que fue la mía.
Yo corría, sudaba, reía y hasta sangraba todos los días, saboreando cada instante que quedaba plasmado en mi memoria, el dolor de una raspadura, el cansancio de las piernas al no poder correr más, el olor a vereda regada a pasto recién cortado, el color de la arena roja y del atardecer, la emoción de chutar la pelota y meter un gol, saboreaba cada taza de chocolate como la más deliciosa del mundo, todos estos son recuerdos imborrables, y son solamente míos.
Les doy una idea, pueden tomarla o dejarla, eliminen la niñera por unas horas a la semana, y denle a sus hijos algo para recordar, aire nuevo, algún césped verde que pisar, por más que quede lejos de su casa, este es el consejo del hijo de alguien, no de un padre.
Chau.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

No me exita comer TATU.


Tengo que expresar mi indignación por algún medio, el otro día, desayunando, hubo algo que me hizo dejar la taza de café a un lado, estaba viendo por el televisor un programa mañanero para enterarme de las noticias, y estaban hablando de cualquier tema, de esto y de aquello, de repente uno de estos hace un comentario, acerca de lo deliciosa que es la carne de armadillo; suspire profundamente y seguí escuchando, seguían hablando acerca de lo deliciosa que era y lo difícil que resulta cocinarla, luego, para ponerle broche de oro, este individuo termina diciendo, “sabe a pollo”, en ese momento tomé un segundo y aún más profundo suspiro, pero solo para tomar aire y para poder decir las mil y un razones por las cuales este personaje es un pelotudo de proporciones épicas.
Primero que nada por hacer promoción a la caza y consumo de un animal en peligro de extinción, segundo por no saber medir las consecuencias de lo que se dice en televisión nacional, tercero por explicar la forma en que se debe cocinar la carne de este animal para que resulte sabrosa, y por último y mucho más importante, SI SABE A POLLO GRANDISIMO PELOTUDO, TE COMPRÁS UN POLLO, LO COCINAS Y COMÉS.

No entiendo por qué existen algunas personas que sienten la morbosa necesidad de decir que comieron algún animal exótico, se hacen la “paja mental” de que comiendo una cosa salvaje son personas más interesantes;  a estas personas les paso un dato “No lo son” son tan o inclusive más aburridas que cualquier otra persona que se come una empanada de la esquina, o un lomito en el lomitero del barrio, lo que si son sin lugar a dudas es  “más inconscientes”.
 La mayoría de las  veces ni si quiera es agradable al paladar, y después son estas mismas personas las que se preocupan por la Fiebre aftosa o por la enfermedad de las vacas locas o por la gripe aviar, siendo que se exponen a consumir un animal que no tuvo el más mínimo control sanitario durante su crecimiento, posiblemente lleno de parásitos, y  fue casado, faenado y vendido sin el más mínimo control, posiblemente por el más indigente y sufrido de los indígenas del Paraguay.

La televisión es una de las herramientas más poderosas para moldear la actitud de las personas, pero su poder es desperdiciado, e inclusive mal utilizado por esta clase de ignorantes, fabricante de ignorantes, espero que esta clase de comentarios, sea censurado por la televisión algún día, aunque que podríamos esperar, si muestran modelos desnudas a las 9:00 am. Sin control alguno.